Que el teléfono vuelva a sonar por algo bueno.
Acompazia llama por teléfono, con cariño y sin prisa, y recuerda cada conversación — como alguien que de verdad te quiere.
Sin apps que instalar. Sin contraseñas que recordar. Solo el teléfono de siempre.
"Hoy me ha llamado y hemos hablado una hora entera, como en los viejos tiempos."
personas mayores de 65 años viven solas en España — muchas, sin una conversación larga en todo el día.
Suele llegar por la tarde, cuando la casa se queda callada y no hay nadie con quien comentar el día. No hace falta un diagnóstico para que eso pese, día tras día.
Una videollamada exige manejar una app. Un mensaje exige escribir. Una llamada de teléfono no exige nada — solo descolgar y sentir que alguien se acuerda de ti.
Tres momentos, cada vez que suena.
La persona mayor solo tiene que contestar el teléfono. Todo lo demás ocurre solo.
La llamada
A la hora que elijáis, suena el teléfono de siempre. Una conversación tranquila, de diez o quince minutos, con una voz cálida que no tiene prisa por colgar.
El recuerdo
Acompazia recuerda lo que se habló la última vez: el nombre de los nietos, esa operación de cadera, el vecino del quinto. Cada llamada continúa la anterior, como una charla entre viejos amigos.
El cariño compartido
Después de cada llamada, la familia recibe un mensaje cálido — no un informe — contando de qué se ha hablado y cómo sonaba. Y si algo no cuadra, avisa sin dramatizar.
Lo que se habla, se queda entre ellos.
Esto trata con algo delicado: las conversaciones de alguien a quien queréis. Lo cuidamos como si fuera nuestra propia familia — con total transparencia, sin letra pequeña.
Nunca se vende ni se comparte
Las conversaciones no se usan para publicidad ni se entregan a terceros, bajo ningún concepto.
Solo un resumen, nunca la conversación entera
La familia recibe lo esencial — de qué se ha hablado, cómo sonaba — nunca la transcripción palabra por palabra.
Se puede borrar todo cuando se quiera
Un mensaje, y se elimina el historial completo. Sin preguntas, sin trabas.
Con el consentimiento de todos
Antes de la primera llamada, se explica con claridad qué es Acompazia. No hay vigilancia oculta — la persona mayor sabe siempre con quién habla.

No es una app más.
Casi todo lo que existe hoy exige tocar una pantalla. Nosotros apostamos por lo único que nadie de esa generación tiene que aprender de nuevo: descolgar.
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Llamada de teléfono real
Nada que instalar, nada que aprender. El teléfono de toda la vida, sonando por algo bueno.
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La memoria crece sola
Nadie tiene que rellenar un álbum. Se construye con cariño, conversación a conversación.
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Un aviso, no una vigilancia
Si algo se sale de lo normal, la familia se entera. El resto queda entre ellos y Acompazia.
Así se siente, cada vez.




"¿Por qué no iba a sonar el teléfono de alguien mayor por algo bueno?"
Así nació Acompazia. Ya está llamando de verdad a las primeras familias — lo construimos despacio y con cuidado, porque hablamos de algo delicado: la compañía de alguien a quien queremos.

Tranquilidad, no un panel de control.
Después de cada llamada, un mensaje corto y humano — como si te lo contara alguien que estuvo allí de verdad.
Elige cuánto acompañamiento necesita.
Sin permanencia. Cambia o cancela cuando quieras.
Para empezar, con presencia constante sin agobiar.
- 2 llamadas por semana
- Memoria que crece con cada llamada
- Resumen cálido tras cada llamada
- Aviso si hay 2 llamadas seguidas sin respuesta
La opción más elegida — presencia frecuente, sin ser diaria.
- 3 llamadas por semana
- Memoria que crece con cada llamada
- Resumen cálido tras cada llamada
- Aviso si hay 2 llamadas seguidas sin respuesta
Una voz amiga cada día, y la señal más rápida posible si algo no va bien.
- Llamada todos los días
- Aviso tras 1 sola llamada sin respuesta
- Resumen semanal completo para la familia
- Historia de vida — sus recuerdos, guardados
Antes de apuntarte, seguro que te preguntas...
No. Solo tiene que descolgar cuando suene el teléfono de siempre. No hay apps, pantallas ni contraseñas que aprender.
Acompazia lo intenta de nuevo más tarde. Si pasan varias llamadas seguidas sin respuesta, avisamos a la familia por si acaso.
Sí. Nadie lee ni escucha la conversación completa; la familia solo recibe un resumen general, nunca la transcripción entera.
No, ni lo pretende. Acompazia acompaña los ratos en los que, si no fuera por ella, no habría nadie al otro lado.
No. Funciona con el teléfono que ya tiene en casa, fijo o móvil, sin instalar nada.
Todavía lo estamos definiendo. Quien se apunte a la lista de espera será de los primeros en saberlo.
Sé de los próximos en probarlo.
Acompazia ya está llamando de verdad. Deja tu email y serás de los próximos en saber cuándo puedas invitar a alguien a su primera llamada.